Estás dentro de mi cuaderno de notas totalmente improvisadas.
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Hacerse una serie de autorretratos. ¿Para que? ¿Qué hay de diferente en nuestro rostro de un día a otro, de un mes a otro mes? Qué hay de distinto, para que pueda ser mirado. Quizás la mirada más compleja, la mirada que muy pocos podemos proponemos como tarea sea la de indagar el lento cambio de nuestro rostro. Su aparición y desmoronamiento. Un rostro es un paisaje. Y, al igual que la naturaleza, va asumiendo nuevos pliegues, nuevas manifestaciones. Nuestro rostro cambia como varía la tierra, imperceptiblemente. Nuestro rostro es otra geografía: invisible. De allí que la insistencia en el autorretrato sea el oficio de aquellos trabajadores del mirar, de los topógrafos, de lo orógrafos del tiempo. Recordémoslo: ese rostro que vemos igual cada día no es el rostro de ayer, ni mucho menos el rostro de mañana. Repitámoslo: más allá del ver está el mirar‑, más allá del espejo está el tiempo
Mi ciudad natal es Algaida, en Mallorca, alias "sa roqueta", Islas Baleares, pero vivo en Barcelona desde 1992 (¡casi nada!)
Libros publicados que me encantaría que leas algún día (que para eso los publiqué, jejeje)
Uno solo, por favor (poesía, Calambur)
Lais per amants distingits (poesía, Abadia Editors)
Nos casamos (Ensayo, Maeva)
Mejan (Biografía, El Tren del Arte, Anuart Ediciones)
La ciencia de la serenidad (Ensayo, Ámbar, Océano Editorial)
Guía de teleservicios de Barcelona (El País Aguilar)
Guías de experiencias para "La vida es bella" (La Vida es Bella - FNAC)
Nada es del todo poesía ni prosa ni ficción ni no ficción. Es lo que es, lo que hay y lo que podría haber. Y no. En definitiva: la fiesta está en tu interpretación.
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algunos sabios griegos, preocupados por el estudio de los elementos, al preguntarse qué nos movía, el alma-motor, especulaban si se trataba de un fuego o del éter, mientras otros afirman hoy que lo que guía la acción humana es la información...
Miércoles, 12 de octubre de 2005
palabras gruñidas pronunciadas con absoluta seriedad (un dialecto creado para la película), unos tigres dientes de sable y una manada de mamuts, los tópicos de una supuesta idílica prehistoria y tres neandertales que emprenden el viaje de sus vidas para recuperar el fuego...
Hace muchos muchos años suele destacarse, entre los de mi generación, que la televisión disponía de dos cadenas, y así era... Y un buen día, una de ellas programó En Busca Del Fuego en su sesión nocturna. Seguramente a algunos de mi generación de la dejaron ver sin mayor problema… pero a mí no. Me mandaron a mi habitación. A dormir, que esta película no es para niños…
No sé si llevaría rombos o no, mi madre nunca pretendió ser ni coherente ni justa, así que no me dejó quedarme despierta para verla con ella y mis abuelos y mi tío, lo cual aún hizo más atractivo el film. Por aquel tiempo yo había descubierto esa sensación de ver cine de pie y a través del ojo de la cerradura de la crujiente y pesada puerta de madera de mi cuarto. Películas únicamente. Y ese ojo de la cerradura poseía la maravilla de que yo no olvidara nunca jamás las películas que me permitió disfrutar: recuerdo Nosferatu y otra noche también un Drácula un pocoi raro, y El acorazado Potemkin, y Metrópolis y Los pájaros, y… y... y En busca del Fuego. Definitivamente, sí, películas.
Y en Busca del fuego es eso que contaba antes: muchas, interminables palabras gruñidas pronunciadas con absoluta seriedad (un dialecto creado para la película), unos tigres dientes de sable y una manada de mamuts, los tópicos de una supuesta idílica prehistoria y tres neandertales que emprenden el viaje de sus vidas para recuperar el fuego que robó otra tribu.
Y por el camino, mientras a mi se me entumecían los pies de montar guardia junto a la puerta, temerosa de que un solo crujido me delatara y me dejara sin conocer el final de la película (eso me pasó con La noche de los muertos vivientes, y nunca he querido saber cómo termina) se encontrarán con una nueva especie, el Cromagnon, más inteligente y hábil, capaz de encender hogueras a voluntad. Pura fantasía sin rigor ni cronológico ni científico, y me encantó.
En busca del fuego (1981)
Título Original: La Guerre du feu (Francia)
Director: Jean Jacques Annaud
Intérpretes: Everet McGill Rae Dawn Ron Penlan
Director: Jean-Jacques Annaud
Intérpretes: Everett McGill, Ron Perlman, Nameer El-Kadi, Rae Dawn Chong.
Descripción: La tribu de los Ulam ha perdido el fuego, factor clave de su bienestar.
Tres guerreros llamados Naoh (Everett McGill), Amoukar (Ron Perlman) y Gaw (Nameer El-Kadi) serán los encargados de recuperarlo.
Por: roser amills | intrahistorias | Comentarios (3) | Referencias (0)
Muy tierna tu historia con la película, pero por alguna razón, al menos en mi pantalla, el cartel pisa el principio del texto, que no se ve. Besitos, Ondina
Ondina | 18-10-2005 15:10:28
no es que la imagen pise el texto (que podría ser, pues no domino demasiado todo este tema (de momento, también embrollo) del diseño web: el texto se ve así porque lo empecé en minúscula: lo de las mayúsculas y las minúsculas es algo que pocas veces respeto, pues nunca sé si la primera palabra empieza o continuará cuando escribo, etc... y así se quedó.
y gracias, ONDINA, por visitarnos!!!
roser | 18-10-2005 18:35:02
el día que vi esa pelicula estabame haciendo una gallarda en un bosque del trópicu. Por razones que todavía desconozco deje mi pasion entretenida para ver detenidamente la pelicula. Es de agradecer que una pelicula sin texto sea tan interesante.Pero quien me iba a decir que a mitad del film una de las protas iba a ser copulada sin previo aviso, al lado del rio donde recogía agua. Púsose ariscona pero de nada le sirvió. Los hombres, ya se sabe, pensamos con la polla ¡coño!ahora resulta que piensan me dijo mi amiga maripuri. A punto de finalizar nuestros 20.000 años de cópula machista no nos queda otra que acercarnos al río...y esperar a que nos den.Deje de follar hace tiempo, por no molestar a las hembras, por no oir la catarbada de tòpicos sobre nuestra dura sexualidad. Estamos esperando a que ataqueis. Veo tu foto entrecortada y me pongo graciosamente cachondo, pensando en que estara usted haciendo. Miro las palabras, miro la página y me recuerdan aquellas revistas (en las que venian un poster de una chica desnuda)con la foto cerrada, imaginando que "coño" hay adentro. No me quedó otra que continuar los 20.000 años de masturbacion que llevamos a las espaldas, esperando que algun día pueda abrir el poster central y de hacerte el amor...pero que no sea digitalmente.Acuerdate cuando vayas a beber agua al rio, cuando estes en silencio. Mira hacia atras y antes de que te des cuenta habras encontrado mi fuego. Salud,amor y sexo.
el diablillo cojuelo | 28-10-2005 20:06:08