EN BUSCA DEL FUEGO

de roser amills bibiloni

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Hacerse una serie de autorretratos. ¿Para que? ¿Qué hay de diferente en nuestro rostro de un día a otro, de un mes a otro mes? Qué hay de distinto, para que pueda ser mirado. Quizás la mirada más compleja, la mirada que muy pocos podemos proponemos como tarea sea la de indagar el lento cambio de nuestro rostro. Su aparición y desmoronamiento. Un rostro es un paisaje. Y, al igual que la naturaleza, va asumiendo nuevos pliegues, nuevas manifestaciones. Nuestro rostro cambia como varía la tierra, imperceptiblemente. Nuestro rostro es otra geografía: invisible. De allí que la insistencia en el autorretrato sea el oficio de aquellos trabajadores del mirar, de los topógrafos, de lo orógrafos del tiempo. Recordémoslo: ese rostro que vemos igual cada día no es el rostro de ayer, ni mucho menos el rostro de mañana. Repitámoslo: más allá del ver está el mirar‑, más allá del espejo está el tiempo

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Mi ciudad natal es Algaida, en Mallorca, alias "sa roqueta", Islas Baleares, pero vivo en Barcelona desde 1992 (¡casi nada!)
Libros publicados que me encantaría que leas algún día (que para eso los publiqué, jejeje)
Uno solo, por favor (poesía, Calambur)
Lais per amants distingits (poesía, Abadia Editors)
Nos casamos (Ensayo, Maeva)
Mejan (Biografía, El Tren del Arte, Anuart Ediciones)
La ciencia de la serenidad (Ensayo, Ámbar, Océano Editorial)
Guía de teleservicios de Barcelona (El País Aguilar)
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por cierto...

Nada es del todo poesía ni prosa ni ficción ni no ficción. Es lo que es, lo que hay y lo que podría haber. Y no. En definitiva: la fiesta está en tu interpretación.

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algunos sabios griegos, preocupados por el estudio de los elementos, al preguntarse qué nos movía, el alma-motor, especulaban si se trataba de un fuego o del éter, mientras otros afirman hoy que lo que guía la acción humana es la información...

Sábado, 26 de noviembre de 2005

Dieguito El Malo, mi héroe

¿Puede alguien pasar 30 años de su vida en prisión y mantener la travesura? ¿Seguir queriendo escapar a pesar de la mala estadística de todas sus fugas?

¿Quién da más? Juan Diego Redondo ha pasado ya por 18 cárceles y es un quijote de Dulcinea suicida e hija electrocutada al que todos aquellos que están en prisión adoran. Escribió un libro sobre su fuga "de los 45", ideada para la evasión de 600 internos aunque finalmente fueron 45 los que emergieron del túnel a las calles del Eixample barcelonés. El libro salió de la mano de un delincuente común que tiene 46 años, de los que más de 30 los ha pasado entrando y saliendo primero de reformatorios y después de las prisiones.

Entre rejas aprendió a leer y a escribir. "A los siete años me fugué por primera vez del orfelinato Rivas, un internado de Protección de Menores para niños huérfanos y de familias numerosas. La escapada acabó al día siguiente: me encontró un empleado de feria mientras dormía en un remolque de atracciones". Con ese relato arranca la introducción de su primer libro, la gran evasión de la cárcel Modelo de Barcelona en 1978. Le siguió otro: La Fuga de los 45 II. Atracos a Bancos, que se publicó la primavera pasada.
No se benefició del indulto tras la muerte de Franco en 1975, pero sí salió de la cárcel dos años más tarde, cuando el Rey concedió otra medida de gracia. Fue la época en la que nació la COPEL (Coordinadora de Presos en Lucha). Diego cuenta en su libro que fue propuesto como número uno. En 1998 volvió a salir de prisión por una redención pero enseguida -lo cuenta él mismo- volvió a las andadas. Además de aprender a leer y escribir, Diego recibía clases por correo. Y decidió escribir un libro sobre la fuga de la Modelo y en cierto modo autobiográfico. A ese libro le siguió una aparición en televisión en enero de 2004 como invitado y un documental que fue presentado en una edición del Festival de Cine de Sitges.

Siempre le pillan, pero él insiste. Y cuando está fuera, paradójicamente vuelve a las andadas y organiza robos de Mortadelo y Filemón. El último os sonará, el del Caprabo barcelonés. Diego estaba en busca y captura desde el pasado agosto cuando no regresó a la cárcel de Brians tras un permiso de tres días. Estaba en segundo grado penitenciario en cumplimiento de una condena de 10 años de prisión por varios delitos de robo y tenencia ilícita de armas. Su perspectiva penal era la de cumplir las tres cuartas partes de la condena en marzo de 2007 y la libertad definitiva en 2009. "No lo tenía tan mal" opinaban ayer abogados penalistas.

Él solito retuvo a 8 o 9 empleados con una pistola que "se está analizando" para ver si era o no de verdad. Qué más da! Un rato antes de entrar en el supermercado a mano armada, según se relata en El País, Diego tuvo un comportamiento peculiar. Sobre las ocho y media de la tarde entró al bar Taita-1, cerca del supermercado, se tomó tres cañas y estuvo conversando con el propietario del local, Josep Lluis Santoll. La charla fue "amigable" y "hacía bromas sobre las mujeres", recordaba el dueño del bar. En un momento de la charla, a Diego se le cayó algo de un bolsillo. Era una bala. "Enseguida sacó una pistola del cinto y la puso encima de la barra y yo le dije que no hiciera tonterías y que la guardara inmediatamente", recordaba el propietario. No llamó a la policía porque pensó que podía ser un agente un poco pasado de copas. La tercera caña se la tomó más deprisa alegando que se le "hacía tarde". Poco después, entraba en el súper pistola en mano.

Y cuando los Mossos -nuevo cuerpo de la ley por estos pagos- le tenían rodeado, trató de escapar "confundiéndose entre los rehenes"... con una peluca. Y es que según reconoció la consejera de Interior, Montserrat Tura, fueron las mujeres secuestradas las que "convencieron" a Diego para salir todos juntos del establecimiento.

Siempre le pillan, decíamos, pero creo que precisamente su fuerza consiste en que a pesar de sus fracasos mantiene en el aire una pregunta fundamental: ¿cuándo volverá a escapar?

Por: roser amills | Cosos y cosas | Comentarios (11) | Referencias (0)

Comentarios

Ya me parecia un personaje surrealista cuando oí la noticia en la tele (todo un quijote, como tu dices). Creo según escuché en TV, saco varias botellas de cava, mientras estaba en el supermercado, ofreciendo a todos los rehenes compartir manjares y parte del botín...

Desde luego es un personaje encantador, no le conocia, me sorprendió mucho la noticia del atraco-secuestro del surpermercado y mi sorpresa fue mayor cuando leí que era un semi-dios para ti.

Gracias por contarla.

rafael | 26-11-2005 22:24:45

El exceso de literatura puede resultar perjudicial para la real comprensión de las tragedias humanas.

Una persona enferma de tuberculosis es alguien que lo pasa mal, no el cenit del quehacer poético.

Una persona víctima de los 5 minutos de televisión, que ha pasado encarcelado la mitad de su vida, que afuera tiene hijos a los que no puede cuidar, etcétera, es un pobre desgraciado al que esta sociedad ha sido incapaz de insertar. No es un personaje, es una persona y tan solo me inspira una inmensa tristeza.

Mari Pútrida | 27-11-2005 17:06:43

¿No estaba la Dama de las Camelias enferma de tuberculosis?

rafael | 27-11-2005 18:24:11

Hola mari Pútrida, como no tengo dirección a la que responderte, haré un amago desde aquí con algo inmediato, pero me gustaría comentar más cosas: no sé hasta qué punto es beneficioso para nadie que la sociedad "le inserte".

roser | 28-11-2005 12:39:36

Entiendo por "insertar" (o reisentar, o como se diga) el que alguien pueda disfrutar del derecho al trabajo. Y para eso es necesario que en una sociedad exista una real igualdad de oportunidades. Como, en general, la gente que termina robando ha empezado pasándolas canutas, cuando hablo de reinsertar hablo de romper los muros que les impiden acceder a otras opciones.

Mari Pútrida | 29-11-2005 09:26:15

en general, en general...

romper muros, romper muros...

opciones, opciones...

¿No estarás en pre-campaña?

roser | 29-11-2005 12:15:34

¿?

Mari Pútrida | 29-11-2005 13:29:47

My Pútrida, no sé si nos estamos malentendiendo, yo la primera (y tú la segunda, claro, je, je!).
No hablaba de Dieguito porque piense que está bien estar en la calle robando, o que me parezca "romántico" o "progre" o "rebelde"... sino porque me emociona el gesto de dar la cara, llamar la atención, sobre algo que nos negamos a valorar en su justa medida: él es el eslabón que une su situación con nuestra consciencia de que en prisión no se está bien, pero es que en la calle tampoco se está mucho mejor.

Y claro que hablamos de delincuentes que lo pasan mal etc, como decías antes, pero también hay gente que termina en prisión -y eso les estropea igualmente la vida- por razones diferentes a la delincuencia, y sigue estándose igual de mal en prisión, y si uno puede se escapa, ¿no?

Y es que a menudo se olvida que hay gente encerrada en unos espacios terribles que se llaman CÁRCELES. Mientras estén allí calladitos, qué más da. Y los estados modernos aseguran que la política penitenciaria esta encaminada hacia la reinserción social del preso -¿es lo mismo que dices tú?- pero cuando te enteras de cómo está montado todo eso... no es para nada un deseo de reinserción social lo que mantiene a esas personas en prisión. Y eso, tan descarado, pasa desapercibido si de vez en cuando no se escapara algún preso. O un motín. O...

Y es que a lo que yo iba es a que si se escapan será porque están mal ahí dentro, ¿no? Y si se escapan muchas muchas veces, será porque no le han conseguido convencer de que no lo haga...

"Muéstrame tus prisiones y te diré que sociedad tienes". Así Foucault define la evolución que la sociedad ha experimentado a la hora de resolver los conflictos y conductas delictivas y el tratamiento que se ha dado a lo largo de la historia. Aquellos que hablan de hacer nuevas prisiones, adecentar las existentes y dotar a unas y otras de las modernidades necesarias para que el preso este cómodo... Siguen pensando en el modelo de poder-represión obviando que el ser humano no debería estar encerrado...

Y claro, los pequeños presos marginales como Dieguito me gustan, pues ponen con su rebeldía -ingenua, cutre, pero sincera- en entredicho algo que no debería parecernos normal bajo ningún concepto: que alguien empiece a estar en la cárcel hace más de 30 años y no haya disfrutado de otra vida...!

roser | 29-11-2005 14:18:59

Totalmente de acuerdo. Recuerdo un pasaje de Bertrand Russel en el que ponía de metáfora un coche roto, que es llevado al taller para ser arreglado y no castigado sin gasolina. Claro que el problema es que entendemos por arreglar, véase la terrible "reeducación" china.

Un abrazo y perdona mis anteriores impertinencias.

Mari Pútrida | 29-11-2005 16:57:28

Un abrazo, y no eran impertinencias ¿o si? Ah! No lo había pensado.... oye, que igual no te perdono... (je-je...)

roser | 29-11-2005 18:18:44

ola...alguien me podria enviar el video de la entrevista a juan diego redondo, que se emitio en el programa las cerezas de tve???
de ser asi por favor pongance en contacto en la direccion:Delioma_23@hotmail.com

delioma | 20-03-2006 02:48:52

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