Viernes, 08 de septiembre de 2006
“¡Parte el corazón del átomo,
y mira dentro de él. Hallarás el sol!”
Poema místico persa
“Cuentan que Demócrito, que vivió en el siglo V a. De C., viajó extensamente por Egipto y Oriente, y que anunció una primitiva teoría atómica de la materia, era un hombre afable, optimista y dado a la risa. Sin embargo, decía que los átomos escaparían para siempre del alcance de los sentidos humanos, aunque, según parece, mudó esta última convicción al alcanzar lo que en Grecia no se llamaba aún la tercera edad, y su discípulo Euxipio atestigua que las últimas palabras que pronunció fueron: "Esforzaos y veréis los átomos".
Leonardo Moledo, en "De las tortugas a las estrellas"
A la luz de los más recientes descubrimientos, siempre en plan “más difícil todavía”, quizás no falta mucho para que científicos, artistas etc. estén en posesión de una teoría que explique nada menos que todo el comportamiento de la materia. El catálogo de los temas tocados hasta hoy es vasto y, por supuesto, muy interesante, pero cuando se unan voluntariamente será la bomba. Todos somos cada día más científicos (véanse las manifestaciones espontáneas para defender al pobre Plutón), más poetas (véanse algunos anuncios televisivos, metafóricos hasta el éxtasis), la física cuántica ocupa un lugar cada vez más importante en nuestra vida (ordenadores y consolas que vuelan al alcance de la Visa) y no es vana la ocupación de entrever, aunque sea tan solo para entretener nuestros potenciales super-cerebros… un rato.
Ubicuidad (a raíz de un diálogo entre Librepensador y Daniel en su nuevo blog “Ubicuo”Esa trama de tiempos que se aproximan, se bifurcan, se cortan o que secularmente se ignoran, abarca todas las posibilidades, no existimos en la mayoría de esos tiempos; en algunos existe usted y no yo; en otros, yo, no usted; en otros, los dos.
J. L. BORGES, El jardín de los senderos que se bifurcan
Los fractales se “descubren” hacia 1962, pero antes algunos artistas ya los tenían controlados…
En la imagen: detalle fractal no caótico (izquierda), detalle fractal caótico de trayectorias generadas por un péndulo (centro) y detalle de Pollock, "Número 14" pintado en 1948 (derecha).
(NOTA: material perteneciente al excelente blog
Geometría Fractal).
Alicia a través del espejo: Existe una curiosa partícula, el neutrino, que siempre se mueve a la velocidad de la luz y, en términos algo metafóricos, gira en cierto sentido con respecto a la dirección de su movimiento, pero nunca gira en el sentido contrario. Visto en un espejo, un neutrino tendría la apariencia de una partícula inexistente en el mundo real, ya que parecería girar en el sentido equivocado.
"Interpretación de los muchos mundos": de todas las ideas propuestas para resolver las paradojas del mundo cuántico, como la del gato de Schrödinger, seguramente la más curiosa y atrevida es la llamada "interpretación de los muchos mundos", del físico estadunidense H. Everett. De acuerdo con esta concepción, todas las posibilidades pasadas y futuras del universo "existen". Así como un átomo puede estar en muchos estados simultáneamente antes de observarse, el Universo existe en una multiplicidad de estados. Nosotros, a cada instante, con nuestra observación (¿o nuestra conciencia?), forzamos una de esas innumerables posibilidades a volverse real y descartamos todas las demás como partes de nuestra historia.
”No llego tarde, eres tú el que llega temprano”: en el mundo real existe una clara diferencia entre el pasado y el futuro; cuando una taza cae al suelo y se rompe, sus pedazos nunca vuelven a juntarse espontáneamente para brincar a su posición original en la mesa. Pero para la física el tiempo no es más que una ilusión, por persistente que sea: visto el proceso a través de un potente microscopio, las moléculas de la taza se mueven al azar y no se puede distinguir una dirección particular del tiempo. La dirección del tiempo en física es una propiedad estadística propia de un sistema de trillones de partículas, pero carece de sentido para una partícula atómica aislada.
La antimateria: en 1930, el gran físico inglés Paul Dirac predijo teóricamente la existencia de una partícula elemental idéntica en masa al electrón pero con carga eléctrica contraria: el antielectrón o positrón, descubierto experimentalmente al poco tiempo, Ahora sabemos que a cada partícula del mundo subatómico (electrón, protón, neutrón, etc.) corresponde una antipartícula (positrón, antiprotón, antineutrón, etc.), y que al entrar en contacto una partícula con su correspondiente antipartícula ambas se aniquilan, transformando toda su masa en energía. Además, puede existir antimateria hecha de antipartículas, y quizás hasta otros mundos con seres vivos; un hecho fundamental es que la antimateria se comporta (casi) exactamente como la materia.
Túneles cuánticos acelerados: Un equipo de investigadores de la Universidad de Berkeley, California, informó de una nueva clase de experimentos en los que también se manifiestan efectos cuánticos que contradicen nuestro sentido común. El experimento consistió en enviar un rayo de luz contra un espejo especialmente diseñado; casi todas las partículas de luz fueron reflejadas por el espejo, pero un pequeño número de ellas logró atravesarlo por el efecto túnel. Al medir el tiempo que le tomó a la luz atravesar el espejo, el grupo de Berkeley encontró que ésta tardó menos que si se hubiera propagado libremente en el espacio (tal parece que la luz cruza el túnel cuántico a, mayor velocidad que la luz en el vacío).
La magia existe, lo que sucede es que no la entendemos (¿o sí?): Cuando Isaac Newton descubrió la ley de la gravitación, no tuvo más remedio que postular una "acción a distancia" entre un cuerpo y otro, en espera de encontrar una mejor explicación. "No hago hipótesis", dijo, para recalcar que su propósito principal era describir matemáticamente el movimiento de los cuerpos. A pesar de su aclaración, fue criticado por los filósofos de su época que querían "entender" la gravitación y no sólo describirla. Su leal enemigo Leibniz insistía: "Un cuerpo sólo se mueve naturalmente si otro cuerpo lo toca y lo empuja [ ... ] Cualquier otra clase de acción sobre un cuerpo sería milagrosa o imaginaria".
¿Lenguaje abstracto como limitación?: según los psicólogos que se basaron en los relatos de antropólogos y exploradores, las diferencias de percepción entre hombres "primitivos" y "civilizados" son reales y se manifiestan desde el mismo lenguaje. En contra de lo que podría parecer, los idiomas "primitivos" poseen vocabularios mucho más extensos que los nuestros, que incluyen una enorme cantidad de términos para designar objetos que se diferencian entre sí sólo por sutilezas; esta abundancia contrasta, por otra parte, con una falta de conceptos genéricos y abstractos. Así, por ejemplo, los pueblos australianos dan un nombre distinto a cada tipo de árbol, pez, pájaro, incluso cuando se distinguen entre sí por detalles imperceptibles para un civilizado, pero carecen de nombres genéricos como "árbol" o "pez". Para los maorís de Nueva Zelanda, cada objeto tiene un nombre propio. En el idioma de los indios ponka, para decir "un hombre mató un conejo" hay que especificar si el hombre estaba parado o sentado, con qué arma mató, si el conejo corría o no, etcétera, ya que cada uno de estos conceptos tiene un nombre distinto. Y si a un primitivo se le pide que cuente, preguntará qué debe contar, pues el sistema de numeración no es el mismo para contar árboles, cerdos o montañas.
Por: roser amills | para debatir | Comentarios (0) | Referencias (0)