Estás dentro de mi cuaderno de notas totalmente improvisadas.
Si quieres escribirme, puedes hacerlo al siguiente mail:
Hacerse una serie de autorretratos. ¿Para que? ¿Qué hay de diferente en nuestro rostro de un día a otro, de un mes a otro mes? Qué hay de distinto, para que pueda ser mirado. Quizás la mirada más compleja, la mirada que muy pocos podemos proponemos como tarea sea la de indagar el lento cambio de nuestro rostro. Su aparición y desmoronamiento. Un rostro es un paisaje. Y, al igual que la naturaleza, va asumiendo nuevos pliegues, nuevas manifestaciones. Nuestro rostro cambia como varía la tierra, imperceptiblemente. Nuestro rostro es otra geografía: invisible. De allí que la insistencia en el autorretrato sea el oficio de aquellos trabajadores del mirar, de los topógrafos, de lo orógrafos del tiempo. Recordémoslo: ese rostro que vemos igual cada día no es el rostro de ayer, ni mucho menos el rostro de mañana. Repitámoslo: más allá del ver está el mirar‑, más allá del espejo está el tiempo
Mi ciudad natal es Algaida, en Mallorca, alias "sa roqueta", Islas Baleares, pero vivo en Barcelona desde 1992 (¡casi nada!)
Libros publicados que me encantaría que leas algún día (que para eso los publiqué, jejeje)
Uno solo, por favor (poesía, Calambur)
Lais per amants distingits (poesía, Abadia Editors)
Nos casamos (Ensayo, Maeva)
Mejan (Biografía, El Tren del Arte, Anuart Ediciones)
La ciencia de la serenidad (Ensayo, Ámbar, Océano Editorial)
Guía de teleservicios de Barcelona (El País Aguilar)
Guías de experiencias para "La vida es bella" (La Vida es Bella - FNAC)
Nada es del todo poesía ni prosa ni ficción ni no ficción. Es lo que es, lo que hay y lo que podría haber. Y no. En definitiva: la fiesta está en tu interpretación.
Diseñado por RAB
Online gracias a Bitacoras.com
Puedes escribirme a... roser2006[arroba]gmail.com
algunos sabios griegos, preocupados por el estudio de los elementos, al preguntarse qué nos movía, el alma-motor, especulaban si se trataba de un fuego o del éter, mientras otros afirman hoy que lo que guía la acción humana es la información...
Jueves, 08 de noviembre de 2007
Después, la historia. La de los grandes acontecimientos.
Como los niños, que descubren el mundo preguntando, yo escribo.
Y para que tú la leas, mi palabra va creciendo,
va llenando el espacio en blanco,
los márgenes incompletos, los encuadres prematuros.
Jamás una perspectiva total, ni siquiera de un cuerpo.
Fragmentos, secretos como una llave,
una mancha en la pared, los bigotes de un gato.
Historias que no acaban de cerrarse, que nunca concluyen
porque empecinadas las señales vuelven
a tocarme sin reposo
—sin energía, la mayoría de las veces mal cultivada—
y luego por su propio peso caen, empujándose unas a otras
derrumbamiento de filas dominó
primera sensación de textura
tonalidades, las partes más oscuras
de la imagen donde se desea algún detalle
emergen a la luz para arrollar todo cuanto encuentran
a su paso.
Por: roser amills | Mis obritas | Comentarios (0) | Referencias (0)